La vida consiste en equivocarse, cada uno a su manera. -Manuel Vicent-

Es preciso tener un caos dentro de sí para dar a luz una estrella fugaz.-Nietzsche-

La vida es una mezcla de aquello que deseamos hacer con ella y aquello que somos capaces de hacer con lo que ella nos trae.-Sergi Bellver-

martes, 12 de febrero de 2008

TS 2.3 Crónica en tres partes (FINAL)

III

ya no sé quién guía las teclas
de las que surgen estos versos
no son mis manos:
las perdí dentro de otro cuerpo

vuelvo a un refugio
donde tampoco estoy a salvo
de dudas de alquiler
de deudas futuras que no deseo

parpadeos negro sobre blanco
gritos estrangulados en red
pensamientos coagulados de imprecisiones
radiografías de rostros inexistentes
mejor imaginar que asumir certezas

distancias necesarias
peligro: no tocar
hay demasiado material explosivo aquí dentro

un día de estos
me inmolaré con vértigo suicida

no sé si te gustará
recoger mis despojos.

FIN
Poema completo:
Madrid, 4 de febrero de 2008

5 comentarios:

estoicolgado dijo...

el arte puede tener violencia?

algunos caminos no son recíprocos.


muuuuaks.

Dashina dijo...

Nadie está a salvo, sólo existe la falsa seguridad. Un día de estos, mejor te quedas, que los despojos no los quiero.

Cuánto dolor.

Besos

El Viento dijo...

Mejor un corte de mangas un día de estos.
Nada de despojos, aunque se lean poéticos.

Un besazo.

Wilco dijo...

El arte puede no tener violencia

Sufrimiento, dolor
Mejor fuera que dentro.

puede, el arte, no tener violencia?

Pienso que, allí, fuera, mejor imaginar que asumir certezas también.

bss a tí y a tus despojos

L´ HABITACIO D´ARLES dijo...

Debería al menos no huir (el arte que no es morirse de frío) de la violencia cuando está nos rodea.

Fin de la serie tuneada, de la trilogía un tanto amarga y pesimista, un tanto generación X, y eso ya pasó de moda (eso dicen, yo no lo creo).

A veces lo que decimos no es lo que se interpreta y viceversa, siempre viceversa. Todos parpadeamos negro sobre blanco y vivimos de rostros inexistentes, caras en nuestra imaginación, ¿que es sino el enamoramiento más que una extraña ficción?

Estos tres poemas saben a café sin azúcar, intensos de sabor pero ásperos, mejor tomarlos en sorbos pequeños, especialmente a los que no son muy cafeteros.

Nihilismo treitañero en estado puro.