Crecí en un lugar
sin árboles
sin mar
había un río, creo,
pero los patos volaron.
Mi paisaje
siempre fue de asfalto.
Edificios
coches
semáforos marcando el paso
No conocí otro pan
que el del supermercado
y la fruta fresca
la servían en bandejas.
Yo, que nunca fui chica de barrio,
me convertí
en mujer de ciudad.
Enterré mis huellas en alguna acera
y cuando quise volver
no logré rehacer mis pasos.
Sigo perdida
en estas calles.
6 comentarios:
Qué bello poema... quizá si caminamos por una de estas calles alfombradas de lluvia, cigarrillos marchitos y restos de "progreso" llegaremos, al fin, a una pradera.
Besos sin ruido urbano
Gracias por tu visita, Alicia. Bienvenida al Área de Descanso, espero leerte más veces por aquí. Un saludo
Yo soy una chica urbana de pueblo. Nací en un pueblo y amo la ciudad y vuelvo a mi pueblo por navidad. Estoy entre dos tierras y mi corazón está dividido entre las dos. Me siento cómoda pisando asfalto y necesito aire fresco y frío para respirar de vez en cuando. Ya te digo, siempre lo quiero todo pero todo era mucho para un saco sin fondo.
Un fuerte abrazo. Muy bello lo que has escrito
Y sin embargo, los árboles estaban,
al igual que las playas (bajo los adoquines)
al otro lado de las tapias.
(Me gustó eso de chica de ciudad sin haberlo sido nunca de barrio, a mí, creo, me pasó al revés)
Perdon...esto ¿es Huelva la foto esa de arena (dunas), matorral (lentiscos?) mar? ¿Lo es? ¿Cerca de Doñana, Mazagón? ¿Portugal? Díme, chica de ciudad, dímelo
Gracias, Maga. Me encanta tenerte por aquí.Si vienes por Madrid avisa y compartimos rincones de ciudad.
Lansky, bienvenido al Área de Descanso. Afortunadamente siempre hay árboles en algún horizonte, y un prado y hasta un mar, hasta para la gente de capital y meseta como yo. La foto es de la playa de Bolonia de Cádiz, con esa duna espectacular. Espero que vuelvas por aquí.
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