La vida consiste en equivocarse, cada uno a su manera. -Manuel Vicent-

Es preciso tener un caos dentro de sí para dar a luz una estrella fugaz.-Nietzsche-

La vida es una mezcla de aquello que deseamos hacer con ella y aquello que somos capaces de hacer con lo que ella nos trae.-Sergi Bellver-

miércoles, 30 de enero de 2008

Fugacidades X

RETORNOS ETERNOS

Odiábamos tanto los finales que acabamos enganchándonos a los reencuentros. Volvíamos a los comienzos una y otra vez, hasta que todo terminaba y vuelta a empezar. Así fue durante siglos. Pero después de uno de esos adioses nos desencontramos del todo y ya nada, ni siquiera el principio, volvió a ser lo mismo. Entonces incluso los finales dejaron de tener sentido.

14 comentarios:

aunqueyonoescriba dijo...

pufff, yo que exagerada soy un rato..., cada vez que tengo una simple peleilla con mi chico, me planteo que algo sí me va a pasar... soy doña agobios porque ni mucho menos son finales y vueltas a empezar... pero ¿quién sabe?

Adrián dijo...

supongo que alcanzar el final definitivo es lo más difícil, de ahí la vuelta, el reencuentro... porque siempre quedan cosas por decir. besazo

Yo-X dijo...

A mi me pasa... el final me aterra, pero ai q superarlo, no puede ser bueno repetir tantas veces el final de una historia... todo tiene un principio y un final, no 50!!! un besote!!

Maribel Sánchez dijo...

Recuerdas? "todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar..."

Te lo dije y me repito: como me gustan estas fugacidades!!!!

L´ HABITACIO D´ARLES dijo...

No seré yo quien te repita que la fugacidad es eso precisamente, y que si no cumple el criterio que la define, no es es fugacidad, es permanencia.
Me contradigo si afirmo que prefiero que me lancen piedras a que me abracen con rocas superfluas de cariños light, virtuales, efímeros, o en ese plan. Llámame directo, que en eso creo que tampoco te quedas corta, pero pienso que hay que huir de las mismas calles, de los mismos desiertos, tal vez dar un golpe encima de la mesa cuando nadie te vea, y enviar al cuerno la fugacidad melancólica de reencuentros idealizados, de abrigos ñoños, que se reescriben o no para evitar sentir la soledad que en realidad nos abraza. Nacimos solos, morimos solos, ya sé que puedes pensar, que hay quien piensa , que Peter Pan es el ángel de la guarda de todo apreciado poeta, pero miro a Ángel González, o Miguel Hernandez, al tío Walt, y no hallo resquicios de superficialidad por ninguna parte.
You know, no te gusta el rap, a mi tampoco las estrellas fugaces, pero el sentimiento de inseguridad, el hastío y dolor de fondo, el estoyhastaloscojonismo y la soledad de las olas que son estas frases encadenadas, bien merecen mi respeto.

Mi Chica dijo...

Los reecuentros...si...alguna vez dejan de existir...dando lugar a un final anunciado...desgastado.

Un beso ETDN

Sandra Garrido dijo...

Estos amores parecen obsesivos, no se puede una desenganchar, a la larga terminan dejando una desazón .. de la debemos desprendernos.

Un abrazo

carmen moreno dijo...

Cómo duelen algunos finales, ¿verdad? Y qué jodido es engancharse a los principios. Habrá que anclarse al "in media res", por si acaso, vaya.

Patry dijo...

A veces cuando cierras tantas veces una puerta, el cerrojo empieza a resentirse.
A veces los parches, ya no pegan como antes.

Es inevitable.
Un besito!

Dashina dijo...

Un regalo te espera en mi casita, preciosa!

Besos

Malena dijo...

¡Ay Dios mío! Creo que ha habido repetición. Tienes algo para tí en mi blog. (A pares)

Un beso.

Musi dijo...

Yo por eso no quiero discutir nunca... porque algún día no habrá forma de arreglarlo. Es un poco cobarde, lo sé, y de hecho no lo cumplo nunca.

un beso!

A.Querejeta dijo...

Y quién te ha dicho a ti que los finales existen. Todo pasa y todo vuelve. Sólo nosotros nos acabamos extinguiendo.

Jause dijo...

Los finales son muy tristes si, nadie quiere estar ahí, he te pago lo que sea por volver al principio, pero si no hubiera finales, los encuentros no serian tan emocionantes, claro esta siempre que haya reencuentros, por lo que lo mejor sería un bucle infinito de finales y reencuentros, hasta que uno pillara al otro y fin.