A todos los que os encontréis en tierra de nadie, bienvenidos al Área de Descanso.Un lugar ideado para parar, respirar hondo y tomar aliento para proseguir el viaje.Porque la vida sigue, a pesar de todo.
La vida consiste en equivocarse, cada uno a su manera. -Manuel Vicent-
Es preciso tener un caos dentro de sí para dar a luz una estrella fugaz.-Nietzsche-
La vida es una mezcla de aquello que deseamos hacer con ella y aquello que somos capaces de hacer con lo que ella nos trae.-Sergi Bellver-
Es preciso tener un caos dentro de sí para dar a luz una estrella fugaz.-Nietzsche-
La vida es una mezcla de aquello que deseamos hacer con ella y aquello que somos capaces de hacer con lo que ella nos trae.-Sergi Bellver-
martes, 17 de noviembre de 2009
Diez años sin Enrique Urquijo
LA MUERTE QUÉ MALA SAÑA.
Canción dedicada a Enrique Urquijo compuesta por Enrique Mercado e interpretada por el grupo DOS en la sala Galileo Galilei, con Nacho Fernández al micrófono, Enrique Mercado a la guitarra y Laura Varela a la batería.
Podéis disfrutar de una versión más lenta, con imágenes de Enrique y montaje de Nacho Fernández pinchando aquí.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Running forward
Recoge la ropa y arrójala lejos,
donde nadie pueda pisarla
despojarte de certezas
quizá te haga más sabio.
Esconde los zapatos
al fondo de algún armario ajeno
siente las hojas ensuciándote los calcetines
huye de los suelos que parecen limpios.
En cualquier momento
tu piel puede romperse.
¡Son tan frágiles las costuras del pensamiento!
Hasta las estructuras más sólidas
inventan grietas por las que respirar.
Deshaz el camino andado
y vuelve al principio
recuenta el precio de cada paso
cada marca en la palma de tu mano.
Quema los mapas que te trajeron aquí
olvida todos los rostros que amaste
deja tu cuerpo en blanco
y, lo más importante,
no malgastes tu última palabra.
lunes, 19 de octubre de 2009
Running back
Burlo el tiempo en imágenes congeladas
TAC-TIC
cuelgo boca abajo los relojes
huyo del invierno
de los pies de lluvia
de los días desperdiciados
deshago vivencias improbables
elijo desconocer los mundos que me están vedados
me refugio tras las persianas bajadas
corro hacia detrás con las manos vendadas y los ojos atados
jueves, 8 de octubre de 2009
Sala de espera
- Es tan triste ir al dentista solo- me dijo.
Esa fue la primera vez que hablamos. Coincidíamos un par de veces a la semana en la frutería.
- Señorita, ¿le importaría acompañarme a la consulta mañana?
Accedí.
Desde aquella primera muela del juicio han pasado 25 años. Y las tres restantes, varias endodoncias, las limpiezas de boca periódicas y dos muelas más, con sus respectivos implantes.
Con el tiempo, nuestra relación de extendió a otras operaciones: rodilla, cataratas, próstata.
La frutería cerró y yo me mudé de barrio.
Nunca nos hemos visto fuera de una consulta o un hospital.
El tanatorio es la primera excepción.
lunes, 5 de octubre de 2009
Fiebre y desafíos
Aranjuez. Octubre 1983Alguien que me quiere – y que incluso a veces me ama – ve esta foto y me dice: “Te quiero así, desafiante”.
Pero hace tiempo que no visto de amarillo y he desechado los petos de mi vestuario.
“Aranjuez. Octubre 1983”, pone detrás. Y creo que me acuerdo de esa excursión.
Han pasado 26 octubres desde entonces. Y en este de ahora, indefinido y ambivalente, no acabo de reconocerme. Ni en la foto y apenas en el espejo.
Hace sol, pero mi fiebre pide cama y té caliente.
Cuando era pequeña y me ponía enferma, mi madre decía que era bueno. Que después de tener fiebre durante unos días se crecía unos centímetros.
Eso espero. Que esta fiebre me haga crecer. Y que recupere las fuerzas para volver a desafiar al mundo.
Pero hace tiempo que no visto de amarillo y he desechado los petos de mi vestuario.
“Aranjuez. Octubre 1983”, pone detrás. Y creo que me acuerdo de esa excursión.
Han pasado 26 octubres desde entonces. Y en este de ahora, indefinido y ambivalente, no acabo de reconocerme. Ni en la foto y apenas en el espejo.
Hace sol, pero mi fiebre pide cama y té caliente.
Cuando era pequeña y me ponía enferma, mi madre decía que era bueno. Que después de tener fiebre durante unos días se crecía unos centímetros.
Eso espero. Que esta fiebre me haga crecer. Y que recupere las fuerzas para volver a desafiar al mundo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)