Septiembre. El mes de los regresos y los comienzos.
Desde siempre, para mí el año no empieza en enero, sino en septiembre. Un buen momento para soltar lastre, para romper con el pasado, para dejar atrás lo que ya no sirve, lo que no nos hace bien.
Una oportunidad para cambiar las antiguas rutinas por otras nuevas. Con otra piel, con distinta mirada. El verano se acaba con las vacaciones y con ellas los que fuimos o quisimos ser.
El otoño traerá otro aire, un paisaje por estrenar, una atmósfera limpia de recuerdos y fantasmas.
Me alegro de volver, de reencontrarme con vosotros.
En un vistazo rápido he observado muchos cambios en los blogs. ¿Qué ha pasado con Terra? Veo que la mayoría os habéis pasado a blogspot. En cualquier caso, la apariencia es lo de menos mientras sigáis siendo los mismos.
Aquí estoy, de nuevo, de vuelta. Sigo en tierra de nadie y os espero en mi área de descanso. A partir de ahora, sólo mía y vuestra.
A todos los que os encontréis en tierra de nadie, bienvenidos al Área de Descanso.Un lugar ideado para parar, respirar hondo y tomar aliento para proseguir el viaje.Porque la vida sigue, a pesar de todo.
La vida consiste en equivocarse, cada uno a su manera. -Manuel Vicent-
Es preciso tener un caos dentro de sí para dar a luz una estrella fugaz.-Nietzsche-
La vida es una mezcla de aquello que deseamos hacer con ella y aquello que somos capaces de hacer con lo que ella nos trae.-Sergi Bellver-
Es preciso tener un caos dentro de sí para dar a luz una estrella fugaz.-Nietzsche-
La vida es una mezcla de aquello que deseamos hacer con ella y aquello que somos capaces de hacer con lo que ella nos trae.-Sergi Bellver-
viernes, 31 de agosto de 2007
domingo, 29 de julio de 2007
Crepúsculo
Arde la tarde detrás de las montañas mientras el cielo se deshace en ráfagas de lluvia.
La naturaleza se muestra caprichosa: cada día deja de parecerse a sí misma.
Ningún atardecer es igual a otro y tal vez ese sea el secreto de su hechizo:
no saber cuál es la verdadera esencia del crepúsculo nos hace volver a maravillarnos en cada ocaso.
La naturaleza no se domina como no se dominan los sentimientos.
¿Dónde buscar el agua que apague este impulso si alrededor todo es viento que lo aviva?
¿Dónde se encuentra la paz que aplaque el deseo?
¿Cómo llegar al rincón donde se anule el pensamiento?
De nada sirve fundirse en el paisaje si el sol cubre la vista en un intento de morir cegando a quien se para a contemplarlo. A veces la belleza tiene un precio: disfrutar del rojo de un atardecer puede arrebatarnos los colores para siempre.
La naturaleza se muestra caprichosa: cada día deja de parecerse a sí misma.
Ningún atardecer es igual a otro y tal vez ese sea el secreto de su hechizo:
no saber cuál es la verdadera esencia del crepúsculo nos hace volver a maravillarnos en cada ocaso.
La naturaleza no se domina como no se dominan los sentimientos.
¿Dónde buscar el agua que apague este impulso si alrededor todo es viento que lo aviva?
¿Dónde se encuentra la paz que aplaque el deseo?
¿Cómo llegar al rincón donde se anule el pensamiento?
De nada sirve fundirse en el paisaje si el sol cubre la vista en un intento de morir cegando a quien se para a contemplarlo. A veces la belleza tiene un precio: disfrutar del rojo de un atardecer puede arrebatarnos los colores para siempre.
domingo, 22 de julio de 2007
Los caprichos de mi MP3
Que los objetos tienen vida propia es algo de lo que nunca he dudado. Mi MP3 lo corrobora. Su vida interior, diferente a la mía, es un misterio. Alberga en sus entrañas más de 250 canciones. Y está claro que sus preferencias no son las mías. O al menos eso parece, por las canciones que elige en su modo aleatorio. No son mis favoritas. Me gustan, claro, si no no las hubiera metido. Pero, insisto, no son las que a mí más me gusta escuchar. Me resulta curioso e inexplicable que haya algunas que parece obviar (y que a mí me encantaría oír) y otras que repite hasta dos veces en un mismo día.
Aquí van algunas de las que más repite:
Just like a woman_Bob Dylan
Vino amargo _Condena2
Avión en tierra _Quique González
Pa todo el año _versión de Iván Ferreiro
Qué manera de perder _versión de Ana Gabriel
Buena chica _versión de Quique González
Mr. Tambourine man _Bob Dylan
México insurgente _Ismael Serrano
Acuérdate _Duncan Dhu
Father and son _Rod Stewart
Donde todo empieza _Fito&Fitipaldis
Os aseguro que hay muchas más canciones mucho mejores que esas en su memoria. Y no puedo evitar pensar si con esta particular selección mi amado MP3 quiere decirme algo o si, simplemente, es que es así de caprichoso. O si es que, como escribió Ray Loriga en Tokio ya no nos quiere: “La memoria es el perro más estúpido, le lanzas un palo y te trae cualquier otra cosa”.
Aquí van algunas de las que más repite:
Just like a woman_Bob Dylan
Vino amargo _Condena2
Avión en tierra _Quique González
Pa todo el año _versión de Iván Ferreiro
Qué manera de perder _versión de Ana Gabriel
Buena chica _versión de Quique González
Mr. Tambourine man _Bob Dylan
México insurgente _Ismael Serrano
Acuérdate _Duncan Dhu
Father and son _Rod Stewart
Donde todo empieza _Fito&Fitipaldis
Os aseguro que hay muchas más canciones mucho mejores que esas en su memoria. Y no puedo evitar pensar si con esta particular selección mi amado MP3 quiere decirme algo o si, simplemente, es que es así de caprichoso. O si es que, como escribió Ray Loriga en Tokio ya no nos quiere: “La memoria es el perro más estúpido, le lanzas un palo y te trae cualquier otra cosa”.
sábado, 30 de junio de 2007
Tiempo de estío
Es tiempo de estío, de asueto, de largos días y noches para soñar.
Tiempo de descubrir nuevas tierras, conocer otros mares, mezclarme con distintos vientos.
Andaré de aquí para allá, no os extrañéis si no puedo atender este Área de Descanso como os merecéis, si no dejo mis granitos de arena en vuestros rincones cibernéticos con la asiduidad que me gustaría.
Os dejo, en mi ausencia, un poema que es mi deseo de verano para todos vosotros:
Que los ojos se te llenen del azul de los veranos
que las palabras se hagan canción entre tus dedos
que las olas arrullen tus sueños
y los viajes descosan tus recuerdos.
Yo partiré con ilusiones en los bolsillos
con el futuro en la punta de mis dedos
y el sabor del porvenir en el borde de los labios.
Tiempo de descubrir nuevas tierras, conocer otros mares, mezclarme con distintos vientos.
Andaré de aquí para allá, no os extrañéis si no puedo atender este Área de Descanso como os merecéis, si no dejo mis granitos de arena en vuestros rincones cibernéticos con la asiduidad que me gustaría.
Os dejo, en mi ausencia, un poema que es mi deseo de verano para todos vosotros:
Que los ojos se te llenen del azul de los veranos
que las palabras se hagan canción entre tus dedos
que las olas arrullen tus sueños
y los viajes descosan tus recuerdos.
Yo partiré con ilusiones en los bolsillos
con el futuro en la punta de mis dedos
y el sabor del porvenir en el borde de los labios.
martes, 26 de junio de 2007
Reflexiones de una noche de junio
¿Qué quiero?
La pregunta da vueltas en mi cabeza.
A menudo, a lo largo de mi vida, siempre he tenido más claro lo que NO quería.
Es más fácil saber lo que uno no quiere que lo que quiere.
¿Qué quiero?
No creo que se pueda llegar a una conclusión única o clara, mucho menos a una posible.
¿Qué quiero?
Pensando alguna respuesta me vienen a la mente un par de frases de Nubosidad variable. (Carmen Martín Gaite. Editorial Anagrama)
La primera, a lo largo de los años se ha convertido ya casi en un sentimiento, algo que busco constantemente:
HACER ETERNA LA ESENCIA DE LO FUGAZ.
Un imposible. La propia frase es una paradoja. Pocas veces se consigue. Todo tiende a evolucionar y no se puede parar el tiempo, mantener las circunstancias que hacen posible que uno disfrute de los momentos que vive y prolongarlos tal cual. Las cosas tienden a cambiar, a pasar de una fase a otra. A veces es mejor, otras peor, pero en cualquier caso ya es algo distinto.
La otra habla de los veranos:
Y se sucedían los veranos de oro donde nunca pasaba nada pero siempre estaba a punto de surgir lo inesperado.
La emoción, la expectativa, el no saber qué puede pasar y a la vez creer que cualquier cosa puede pasar. Sensaciones que uno no siempre tiene.
La pregunta da vueltas en mi cabeza.
A menudo, a lo largo de mi vida, siempre he tenido más claro lo que NO quería.
Es más fácil saber lo que uno no quiere que lo que quiere.
¿Qué quiero?
No creo que se pueda llegar a una conclusión única o clara, mucho menos a una posible.
¿Qué quiero?
Pensando alguna respuesta me vienen a la mente un par de frases de Nubosidad variable. (Carmen Martín Gaite. Editorial Anagrama)
La primera, a lo largo de los años se ha convertido ya casi en un sentimiento, algo que busco constantemente:
HACER ETERNA LA ESENCIA DE LO FUGAZ.
Un imposible. La propia frase es una paradoja. Pocas veces se consigue. Todo tiende a evolucionar y no se puede parar el tiempo, mantener las circunstancias que hacen posible que uno disfrute de los momentos que vive y prolongarlos tal cual. Las cosas tienden a cambiar, a pasar de una fase a otra. A veces es mejor, otras peor, pero en cualquier caso ya es algo distinto.
La otra habla de los veranos:
Y se sucedían los veranos de oro donde nunca pasaba nada pero siempre estaba a punto de surgir lo inesperado.
La emoción, la expectativa, el no saber qué puede pasar y a la vez creer que cualquier cosa puede pasar. Sensaciones que uno no siempre tiene.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)