La vida consiste en equivocarse, cada uno a su manera. -Manuel Vicent-

Es preciso tener un caos dentro de sí para dar a luz una estrella fugaz.-Nietzsche-

La vida es una mezcla de aquello que deseamos hacer con ella y aquello que somos capaces de hacer con lo que ella nos trae.-Sergi Bellver-

jueves, 17 de diciembre de 2009

Volver



He vuelto a la madrugada, a la música en el coche, a los amaneceres de regreso a casa. He vuelto a los amigos, a cuidar sólo de mí, a mis canciones. A la cama ancha, al plato único, a las series de la tele y a los domingos por la tarde. He vuelto al trabajo, a la noche, al cine en grupo, al sí a todos los planes. He vuelto a la búsqueda, al recuerdo y al ansia de futuro; al anhelo, a la pena, a la alegría. A la frivolidad y al baile sucio, a las fiestas imprevistas, al abrazo inexistente, a la lágrima pronta, a la risa fácil, a los mensajes que no aparecen en mi móvil (y a los que sí). Al por qué no, al pues hoy no me apetece, al pues hoy me gustaría. He vuelto a mí.

Sin ti.

martes, 8 de diciembre de 2009

Flash Forward

Nota de la autora: El día 26 de abril de 2009 tuve este flashforward. El poema iba a quedar inédito. Ahora es un poema póstumo. Una profecía cumplida. Ha llegado la hora de que vea la luz.
Su título original era
Abril es el mes más cruel. Lo he cambiado para publicarlo en el blog.



NOVIEMBRE ES EL MES MÁS CRUEL

Tu olor aquí, en mi costado
mordiéndome la víscera
el silencio tras los dientes
arrancándome los ojos
desde el ángulo enemigo
de la sábana que nos separa
muro entre los cuerpos
prohibido tocar
peligro de llegar al alma
cuando se vuelve oscura
lastrada de piedras y heridas antiguas
ideas extrañas
en la mirada turbia
en la boca sucia
que no desea los besos de antes
maldita mano que ya no busca
que no acaricia
que no está donde solía
la palabra que era risa
se vuelve veneno y lágrima
pasó el tiempo de las celebraciones
tan rápido
tan corto
apenas dio tiempo a abrir regalos
a dejarse viajar ni descubrir
cómo lo permitimos
dónde nos perdimos
quizá nunca estuvimos cerca
pero saberse lejos duele
como arrancarse una costra
construida con los años
con las lenguas
y los dedos entrelazados
aunque sólo fueran unos meses*
ahí quedó la huella
en las fotos
y en algunos lugares
que casi llegamos a hacer nuestros.
Unos días solamente.
Qué bellos.
Qué cortos.
Duele la pena de este amor irrealizado.


*días, en el original.

martes, 1 de diciembre de 2009

Siri Hustvedt

“Corazón con corazón.
Si consideras que son demasiado pesados
se harán más pesados aún.
Que sean ligeros”

Paul Celan.



La distorsión es parte del deseo. Siempre modificamos las cosas que queremos.

(Los ojos vendados)

+++


* Puede parecer extraña esta insistencia del ser humano en revivir situaciones dolorosas, pero he acabado por constatar su certeza. Lo que fue nunca nos abandona.


* La velada que pasé junto a Miranda había vuelto a configurar el difuso territorio que llamamos futuro, un lugar habitado exclusivamente por temores y deseos.


(Elegía para un americano)

martes, 24 de noviembre de 2009

Paisaje desde una cama de hospital



Atisbo un cielo azul fuera pero desde la cama no llego a ver nubes ni tejados ni las montañas de la sierra. Por las tardes el sol deslumbra la habitación y hay que bajar la persiana. Los atardeceres se intuyen espectaculares, aunque tampoco alcance a verlos. Sólo una franja de nubes y rojos, y nunca en todo su esplendor. La vida del enfermo es un aprendizaje de paciencia y una cura de humildad. La existencia no se detiene: uno se sigue preocupando casi por las mismas cosas. La realidad sigue invariable en la cabeza, quizá detenida temporalmente, pero nunca parada del todo. Uno necesita seguir haciendo planes, convencerse de que todo volverá a la normalidad enseguida, aferrarse a la ilusión de futuro, preocuparse por todo lo que se está dejando sin hacer en la convalecencia. Es la única manera de luchar contra la contrariedad no elegida, contra la interrupción involuntaria de la cotidianeidad y, sobre todo, contra el miedo, contra la incertidumbre de lo que escapa a nuestro control, contra la insignificancia de nuestra voluntad, de nuestros deseos, de nuestros proyectos. Ante el azar, ante la enfermedad, en realidad no somos nada. La única dignidad que cabe es la de la esperanza, la de seguir haciendo planes, la de preocuparse por el futuro con la ilusión de que imaginarlo es una manera de hacer que se cumpla.

Madrid, octubre de 2009